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jueves, 6 de abril de 2017

Nuevo trabajo de nuestro compañero.

ESTÉTICA Y TEORIA DE LAS ARTES
REFLEXIONES CON JAIME ASPIUNZA.

INTRODUCCIÓN. Con relación al texto de Platón titulado “República” y antes del  inicio de interpretar lo escrito por este filósofo, quisiera destacar algunos aspectos de su pensamiento  y comprender su objetivo principal que para mí no es otro que la búsqueda del  Saber, llegar a conocer la Verdad de las cosas.
Ya en la metáfora de la Caverna, Platón sobre la condición humana señalaba que  creemos en ilusiones, sin criterio propio, propensos a ser cegados por la luz pero  incapaces de verla y nos instaba a salir de la caverna para ver la Realidad y no las  Sombras, Realidad que según su Teoría de las Ideas se situaba en dos mundos:

..- el mundo sensible, lo que vemos, lo que sentimos, las cosas tangibles ,todas ellas con esencia y el mundo de lo intangible, lo inteligible o sea el  mundo de las Ideas. Si con los sentidos captamos lo concreto, la Idea es la esencia de ello y sólo la entendemos mediante la Razón.  Dirá que, como seres superiores, debemos volver  al mundo de las Ideas mediante la Filosofía y la Dialéctica.
En su texto del ¨Banquete¨,  Platón ya se refería a una progresión  continua del  Alma para conocer, la esencia simple y eterna, la Idea de Belleza a través de un  cuerpo bello, más físicos bellos, la belleza del alma superior a la de los cuerpos, observar la belleza de las acciones y las leyes, la belleza de las ciencias y en un  proceso de perfeccionamiento (1), llegar a la Idea de Belleza, esencia de la que                         participarán todas las cosas.
 COMENTARIO,( 1 ). KANT llamará progreso, perfeccionamiento, al deseo de superar el pasado,   analizar el  presente y mejorar en su esencia , el futuro.



Platón en sus Diálogos, planteará continuamente la dualidad de las categorías contrarias, perfección – imperfección, apariencia en contra de la esencia, siendo la apariencia de carácter negativo mientras que la búsqueda de la esencia, sería  lo mejor (2) que podíamos hacer pues aspirando siempre a más, elevándonos  en el Conocimiento, nuestra vida, ¨tendría sentido¨.
Pero filosofar es aprender a escuchar, avanzar mientras nos hacemos preguntas y la Filosofía no prescribe método alguno por lo que a continuación, vamos a reseñar aspectos notorios del método empleado por Platón en su texto de la “República” y que no es otro que el denominado, ¨método Sócrates ¨.
Este método se basa en plantear preguntas, encontrar faltas o carencias, convencer al interlocutor o lector de que no sabe de lo que habla y llegar a una conclusión.  En este caso la pregunta inicial es, ¿ qué es la Imitación ?. A continuación viene a plantear su falta o carencia, es decir la Imitación no es Verdad sino Apariencia y  cómo la Poesía Trágica o Poesía Imitativa se basa precisamente en la Apariencia llega a la conclusión de que debe ser denostada para la Educación y el Gobierno  por su falta de Verdad y por su capacidad perturbadora de las pasiones humanas.               
      
COMENTARIO,( 2 ). En el mundo de Heráclito, perfección e imperfección forman un conjunto armónico  y la perfección del hombre se basa en comprender esta unidad. En una misma cosa se  dan  la salud y la enfermedad, el hambre y la saciedad, la fatiga y el reposo y también la vida y la muerte. Vemos asimismo  en corrientes orientales como el Tao de Lao-Tse   que el  ¨Bien Absoluto ¨ que busca Platón, no existe, que sólo reconocemos el bien en    presencia del mal y que el objetivo a enseñar al hombre es el de integrarse en nuestra naturaleza, todo ello en contraposición del mundo ideal que busca Platón mediante la  sed continuada de progreso y búsqueda de la luz. Y ésta, ¿ en qué lado está ?.



Podemos estimar,  que de éste método ( 3 ), se puede derivar un examen riguroso de las Ideas  mediante las preguntas y respuestas pero también hay que considerar que anula los  razonamientos  de los interlocutores. Actualizando el pensamiento de Platón diremos que los habitantes de la Caverna actual , sentados ante la T.V., tampoco tienen criterio propio, tienden a creer en las ilusiones que  se les plantean, están cómodos en ellas sin prestar atención a lo que es fundamental.
Pero como diría Berkeley, nuestros sentidos nos proporcionan una imagen mental del mundo pero todos no comprendemos lo que esto implica y sólo somos conscientes del mundo a  través de nuestras representaciones mentales de Él ,( apariencias ).
Al inicio y final del texto, Platón relaciona un Estado fundado de modo correcto, con  la Poesía que por lo que deduzco, ha derivado en una poesía imitativa que alimenta pasiones, cóleras y los apetitos del alma que gobiernan nuestras acciones, reseñando que  no hay  descuidar la justicia y la excelencia  de la Política y a la Vida Humana y  precaverse de ella, aunque  tenga protectores de su bondad y beneficio.



COMENTARIO,( 3 ).La Dialéctica de Hegel. El método de este filósofo plantea paralelismos con el de Platón y Hegel nos dirá que la Historia progresa mediante un método dialéctico en el  que los conceptos menos apropiados de la Realidad, son superados por otros mejorados   que los sustituyen aún estando contenido en los primeros. A esta dialéctica le dará una  estructura triádica:                                                   .- tesis :  cualquier concepto no describe totalmente la Realidad……………………………………………………………  .-antítesis : cualquier concepto tiene aspectos  contradictorios en su definición……………………………………. .-síntesis : la tensión entre ambas se soluciona con una síntesis que, respetando  las  tesis   y antítesis      originales, preserva al concepto de su oposición.  Pero una vez  desarrollada, esta síntesis se convierte en tesis que a su vez tendrá una antítesis que  derivará en otra síntesis  y así sucesivamente  hasta que en este proceso dialéctico, se comprenda el concepto de modo idéntico a la Realidad.

Esta postura antagónica con la poesía imitativa, tiene dos aspectos diferenciados :
.-primero, podemos deducir la poca estimación de la Filosofía como Saber que tenían los conciudadanos de Platón que queda reflejada en las consideraciones apuntadas en su texto como, ¨perra gruñona que ladra a su amo¨, ¨charla vacía de tontos ¨,  “cabezas  excesivamente sabias” y “pensadores sutiles pero pobres”,(4);
.- en segundo lugar, vendría la clasificación en el tercer escalón referente a la Verdad  y lejos de ella, que otorga Platón a dicha poesía. 
El primer escalón de Verdad, lo ocuparía la Idea y Obra del Gran Artesano como  creador de todas las naturalezas. 
El segundo correspondería al artesano que sin crear la¨ Idea en Sí¨, mira el original  desarrollado  por el Maestro  Maravilloso y lo reproduce.
El tercer escalón, el de la imitación, corresponde al artista de la Apariencia de la Obra del Maestro Maravilloso, apariencia que representa la Idea obrada pero que no llega a ser una reproducción del primer o segundo escalón. Este arte mimético, del pintor, del poeta trágico, produce imágenes de las cosas, apariencias, pero nunca la Realidad por lo que hay que discernir la ciencia de la ignorancia y la imitación. Platón no acepta la poesía imitativa por ser perdición del espíritu, ¨si no se sabe su antídoto¨.
La denostación del arte mimético me sugiere algo similar  al falso silogismo de: Sócrates es sabio, Sócrates es un hombre luego los hombres son sabios y explico.

COMENTARIO.( 4 ) En  la Caverna, ya indica Platón que aquel que ha visto la luz( el filósofo ), es malquerido a la vuelta a las sombras, hecho que se refleja de nuevo en la ¨República ¨.


El primer escalón, Idea más concreción u Obra, es la Verdad de las cosas.
El segundo escalón, reproducción de la Idea más Obra, también es Verdad aunque haya tomado la idea del primer escalón.
El tercer escalón es una imitación, es la Idea representada pero sin la concreción física de escalones anteriores, una apariencia que tiene de Verdad la Idea pero no la Realidad.
Creo que el arte mimético trasmite esta Verdad ( 5 ) aunque sea una apariencia y es el receptor de la obra el que debe distinguir la Verdad de la Realidad y ser capaz de medir, contar y pesar para evitar mediante la Razón ( 6 ), cualquier engaño.
En cuanto a relacionar el arte mimético con las contradicciones del alma, la parte irritable, lo irracional, la producción de cosas inferiores a la Verdad, considero que tiene Verdad en sí mismo, que no produce las pasiones, sólo las representa y que pensando que  la mayoría de los humanos, no hemos salido de la Caverna, sí que puede ser nocivo pero sin llegar al nivel de rechazo; es fundamental ¨salir de la caverna ¨ para Saber. De acuerdo que los poetas como Homero sólo producen apariencias pero en ellas también hay  Conocimiento que se trasmite a quién hace las cosas, las usa o las imita y si traemos a nuestros días la moralina que se desprende del texto, ¨me parece fundamentalista¨ y no es extraño que la filosofía de Platón, haya sido base de religiones posteriores ( 7 ).
COMENTARIOS ( 5 ).El Pragmatismo de James. Teoría de la Verdad. Una ciencia es verdadera si nos  ayuda en la práctica de vivir. Esta sería la naturaleza de la Verdad. ( 6 ). El sentido común de Moore .El sentido común distingue el demostrar  filosóficamente que una afirmación es cierta y poseer base para su conocimiento. (7 ). Si la Verdad de Platón reside fuera del mundo físico( Maestro Maravilloso ), ¿realmente existe?.                                                                                             

26/Xi/2016 - J.galparsoro

domingo, 30 de agosto de 2015

OPINIONES SOBRE LA LIBERTAD.

 Por Javier Galparsoro.
 
Herbert Marcuse. El hombre unidimensional.-
Nuevos medios de control. Lectura referenciada de su trabajo.
PAGINA 31.-En la sociedad industrial avanzada prevalece
una ausencia de libertad, cómoda
Suave
Razonable
Democrática como señal de progreso técnico. El hombre pierde su libertad absorbido por la sociedad industrial avanzada y pierde la racionalidad de los derechos y libertades conseguidos esforzadamente en el origen de dicha sociedad.

TODO, es obra de la Razón que suprime la individualidad y nos lleva a
admitir, aunque sea doloroso:
  1. La concentración de empresas individuales en corporaciones más eficientes y productivas.
  2. - la regulación de la libre competencia entre
sujetos de diferente potencial económico
  1. La reducción de soberanías nacionales que
impiden la organización internacional de los recursos.

La independencia de la necesidad a la que nos lleva el desarrollo, deja sin contenido, las libertades que se desarrollaron en un estadio de productividad más baja y que eran parte integrante de la sociedad.

La independencia del pensamiento, la autonomía de la palabra, el derecho a la oposición política ,se quedan sin contenido en una sociedad que satisface las necesidades de los individuos ,cuando antes estas libertades eran críticas para hacer avanzar la cultura.
El nuevo orden tecnológico, suma de coordinación política e intelectual,
se puede considerar una evolución,¨ lamentable¨, porque los derechos y
libertades a pesar de estar institucionalizados, desaparecen.

REFLEXIÓN. ¿ Estamos ante un avance intelectual, una evolución del desarrollo humano ?.

PAGINA 32.-Esta sociedad exige la aceptación de sus privilegios e instituciones, independientemente sea ,en un sistema autoritario o no.

El creciente nivel de vida: exige conformidad con el sistema y no poner en peligro el funcionamiento del conjunto, respetar el ¨status quo ¨.

Libertad de empresa ≠libertad para trabajar o morir de hambre no son tales, pues el individuo está obligado a ser un sujeto económico rentable lo que le quita la libertad que le daría tener cubierta la necesidad y no tener que trabajar , evitando esta imposición de forma que el individuo tendría autonomía para vivir su propia vida. Si el aparato productivo cubriera las necesidades vitales, sería posible la autonomía individual.
Este debería ser el objetivo de la civilización industrial avanzada.

REFLEXIÓN : ¿ Estamos ante la carga del trabajo por el pecado o bien el trabajo es un medio para la evolución del individuo ?.Pero entonces , ¿quién tendría que desarrollar el aparato productivo y dónde estaría la autonomía de esa persona o grupo?¿ Estaríamos obligados a
una producción automática de dichas necesidades ?

PAGINA 33.- El aparato impone sus exigencias económicas y políticas para, disponer de todo el tiempo del individuo, del tiempo de trabajo
del tiempo libre ,de la cultura material y hasta de la cultura intelectual.

La sociedad industrial avanzada es totalitaria porque además manipula las necesidades del individuo y no existe oposición al sistema. Estamos en manos de un sistema basado en la productividad, que moviliza a toda la sociedad y pasa por encima de los intereses individuales y de grupo.
En esencia el poder de la máquina es solo el poder del hombre almacenado, proyectado y programado.
Pero si se concibe el mundo del trabajo como una máquina, ese mundo del trabajo se convierte en la base potencial de una nueva libertad para el hombre al disminuir su dependencia del trabajo.

REFLEXION : ¿No es falso plantear que él hombre pueda ser autónomo porque nunca va a tener cubiertas sus necesidades naturales,…….. más o menos grandes o pequeñas, dirigidas por una sociedad de consumo o demandadas por la propia naturaleza?

PAGINA 34.-La civilización industrial no se puede considerar libre porque el individuo dentro de ella:
  • no es libre económicamente
  • debe luchar diariamente por su vida, por subsistir,
  • no controla el poder político
  • no tiene libertad individual de pensamiento porque está absorbido por las comunicaciones y el adoctrinamiento de masas.
  • no tiene satisfechas sus necesidades falsas o verdaderas,
considerando necesidad como posibilidad de hacer ó dejar de hacer.

¿Y qué es la necesidad falsa? Aquella impuesta al individuo por intereses sociales particulares que lo reprimen y que perpetúan:
  • el esfuerzo continuo
  • la agresividad
  • la miseria
  • la injusticia; pueden dar satisfacción y felicidad pero no deben mantenerse si impiden el desarrollo de la capacidad de uno mismo o de otros. Estas necesidades tienen una función y contenido sociales pero están determinadas por poderes externos sobre los que el individuo “no tiene ningún control”.
PAGINA 35.-Aunque las necesidades falsas se hayan convertido en algo propio del individuo, aunque él se identifique con ellas y aunque le den satisfacción ,siguen siendo productos de una sociedad cuyos intereses dominantes requieren de la Represión.
Pero esta situación es asumida por nosotros por derrotismo o por ignorancia, pero según Marcuse debe ser rechazada tanto por interés del hombre feliz como del que vive de la miseria
Las necesidades que se deben reclamar son las vitales:
El alimento, el vestido, la habitación y su satisfacción ,es primordial para la realización de “todas las necesidades”.
Cualquier conciencia que no acepte el Interés Social como Ley Predominante del pensamiento y conducta, considerará que el equilibrio entre necesidades y satisfacciones, debe estar cuestionado según criterios de verdad, mentira y prioridad para el desarrollo óptimo del individuo bajo la utilización de los recursos materiales e intelectuales. La progresiva mitigación del trabajo y la miseria es una norma válida universalmente pero la definición de la normativa sobre las necesidades, falsas o vitales, varía de acuerdo con el área donde vive el individuo y su estado de desarrollo.

REFLEXION : Según las Naciones Unidas los índices de desarrollo que definen el bienestar del individuo se basan en los siguientes parámetros DE ESTANDAR DE LA VIDA MATERIAL :
INGRESO,CONSUMO, RIQUEZA,SALUD, EDUCACIÓN, ACTIVIDAD PERSONAL,PARTICIPACIÓN POLITICA,RELACIONES SOCIALES,SEGURIDAD FRENTE A FENÓMENOS ECONÓMICOS O CRISIS NATURALES,INFRAESTRUCTURAS. ( Vivienda, agua corriente, saneamiento).


Preguntas ¿Estos índices, nos hablan de necesidades falsas o verdaderas?
¿Expresan la libertad del individuo para vivir su vida?
¿Puede un individuo vivir una vida diferente de la sociedad a la que pertenece sin ser rechazado por ella?
¿No es una utopía hablar de libertad cuando el individuo nace limitado “Siempre” desde su propia naturaleza?
¿Las diferencias del área y nivel de desarrollo en el que vive el individuo no son determinantes en la propia naturaleza del mismo, su capacidad intelectual, su capacidad de desarrollo y su definición de qué es verdadero, falso ó prioritario en su planteamiento de las necesidades a cubrir?


PAGINA 36.-¿Cómo puede el individuo que es objeto de una dominación efectiva por la sociedad industrial avanzada, crear por sí mismo las condiciones de libertad?


PAGINA 37.- Cuanto más total sea la administración de la sociedad (racional, técnica, productiva y represiva), más difícil es que el individuo administrado busque su liberación.


Pregunta ¿Tiene sentido hablar de LIBERACIÓN TOTAL, cuando tenemos que comer todos los días, tenemos que vestirnos y protegernos del frio, del calor, o sea tenemos que cubrir estas necesidades vitales o es que ese sentido se refiere únicamente a la mitigación del trabajo y la miseria que pueda suponer la superación de estas necesidades vitales ?.

Marcuse nos dirá que :
el objetivo óptimo, es la sustitución de las necesidades falsas por otras verdaderas y el abandono de la satisfacción represiva.
Pero el rango distintivo de la sociedad industrial avanzada es la sofocación de las necesidades que requieren ser liberadas mientras absuelve el poder y la función represiva de la sociedad opulenta, cuyos controles sociales nos exigen:
  • La necesidad de producir y consumir el despilfarro.
  • La necesidad de un trabajo embrutecedor más allá de la verdadera necesidad.
  • La necesidad de modos de descanso que alivian y prolongan este embrutecimiento.
  • La necesidad de libertades engañosas, como la libre competencia de los precios políticos, la prensa libre que se autocensura o la elección libre entre marcas.

Para determinar el grado de libertad humana no es decisiva la amplitud de la selección que se presenta al individuo pero sí lo es :
  • lo que se puede escoger y
  • lo que es escogido


PAGINA 38.- Escoger libremente entre una variedad de bienes y servicios no significa libertad si estos sostienen controles sociales sobre una vida de esfuerzo y temor. Si estas necesidades vienen impuestas, el individuo no es autónomo y que se vayan reproduciendo, solo indica que los controles funcionan bien.
Sin embargo Marcuse, dirá que le damos demasiada importancia al adoctrinamiento de la masa y al que la gente se sienta realizada con satisfacer las necesidades que le son impuestas.
Nos dirá que el acondicionamiento del individuo no empieza con la producción de la Radio y la T.V, “medios de comunicación” y su control.
La gente entra en esta etapa desde tiempo atrás al disminuir el conflicto entre lo dado y lo posible entre las necesidades satisfechas y por satisfacer.

REFLEXIÓN : Conformidad o ambición, ¿no es esta una clase de equilibrio que buscamos de modo permanente ?.
¿Cubrir sus necesidades, falsas o verdaderas, no es acaso el motor del hombre?
Marcuse se referirá a la función ideológica de la disminución o nivelación de las diferencias de clase, diciendo que si el trabajador y el jefe se divierten con la misma T.V, tienen el mismo recreo, si leen el mismo periódico, si la mecanógrafa y la hija del jefe visten igual, si el negro tiene un coche,……. no significa que las clases han desaparecido sino:
  • la medida en que las necesidades y satisfacciones que son compartidos por la gente , preservan el sistema.

REFLEXIÓN : Aunque sea teledirigido y programado por el sistema, esta disminución del contraste o conflicto entre clases ,¿ NO ES TAMBIEN UNA FORMA O PASO DELANTE DE LA IGUALDAD ENTRE INDIVIDUOS ?
En las áreas más desarrolladas, las necesidades sociales y las necesidades individuales, prácticamente no se diferencian y SIN EMBARGO decimos que estamos ante una sociedad más avanzada.(ej. Norte de Europa )
PAGINA 39.-Por ejemplo: ¿Se puede diferenciar en los medios de comunicación, la información y la diversión de la manipulación y el adoctrinamiento?
¿Se puede diferenciar el trabajo para la defensa nacional del de la ganancia para las empresas?
¿Se puede diferenciar el placer privado de la utilidad del crecimiento de la tasa de natalidad?.

El grado en que esta civilización transforma el mundo-objeto en extensión de la mente y el cuerpo nos hace cuestionar la noción de alienación, porque la gente se reconoce en sus mercancías.

No hay que sorprenderse de que en estas áreas más avanzadas los controles sociales han sido introyectados hasta las raíces de la protesta individual, por lo que esta protesta aparece como neurótica e impotente.


PAGINA 40.- Marcuse dirá que hasta ahora el término¨ introyección¨ describirá:
  • el modo como el individuo reproduce y perpetúa los controles externos producidos por su sociedad.
A partir de ahora¨ introyección¨ sugiere:
  • procesos espontáneos por medio de los cuales un Ego, traspone lo exterior en interior, lo que supone la existencia de una dimensión interior separada de las exigencias exteriores, una conciencia individual, un inconsciente individual aparte de la opinión y conducta pública.

Este espacio privado ha sido invadido y ocupado por la realidad tecnológica.El resultado es más allá de la adaptación, una “mímesis” o sea una identificación del individuo con su sociedad y a través de esta, con la sociedad como un TODO.
REFLEXIÓN.- ¿Pero ha existido alguna vez el Hombre como un individuo ¨sólo, sin sociedad ¨o estamos ante un pensamiento creacionista ?.¿ Acaso no se desarrollado siempre el Hombre dentro de una sociedad ?.
Marcuse dirá que esta “mímesis” era característica en las formas de asociación primitivas y que ahora reaparece en la alta civilización industrial producto de una gestión y organización elaborada y científica.

En este proceso, la dimensión interior de la mente en la que puede desarrollarse la oposición “al status quo”, se va reduciendo, de forma que “el poder crítico de la RAZON” se va perdiendo por el proceso material de la sociedad avanzada que acalla la oposición siendo causa de infelicidad en el individuo . El progreso, hace sumisa a la Razón que asume los hechos de la vida y la capacidad de seguir produciendo más y mayores hechos de este tipo de vida.

PAGINA 41.- Los individuos se encuentran a sí mismos en la aceptación de la ley de las cosas y de las leyes de su sociedad. Este hecho, hace dudar de que exista alienación en el individuo que se hace uno con la existencia impuesta en la que encuentra desarrollo y satisfacción.

Marcuse dirá que el sujeto es devorado por su existencia alienada. Hay una sola dimensión que está por todas partes y en todas las formas, un modelo de pensamiento y conducta unidimensional.

REFLEXION , : Este tipo de alienación o una sola dimensión ,¿ no será una forma o estadio del desarrollo del hombre, una evolución como diría Darwin en relación a todas las especies, pues no debemos olvidar que según van desarrollándose los valores del estándar de vida material, el nº de individuos que conforman la humanidad también va incrementándose ?. La forma de vida humana es una especie de éxito que se va expandiendo y que ha duplicado su nº en un
período de 100 años aunque esa expansión conlleva elevados costos, desigualdades,guerras, injusticias, contaminación, destrucción del medio ambiente………….

Pregunta . Como especie en evolución,¿ no hay razón o una inteligencia ¨superior o más desarrollada ¨ en los individuos que elaboran y gestionan el sistema capitalista y que se impone a la razón e inteligencia¨ inferior¨ de los individuos que aceptan el sistema o es el resultado de la diferencia de clases que desaparecía al igualar las capacidades como dice Amartya Kunar Sen.?

En el proceso de adaptación al medio, Darwin nos dirá que triunfan los individuos que mejor se adaptan y que son la punta de lanza de la evolución.

Esta punta de lanza, al principio será pequeña en nº pero debido a su éxito, se incrementaría siempre que se cumpla el Principio de la Diferencia de Jhon Rawls por el cual todo individuo puede participar de los talentos
naturales como¨ bien común¨; pero desgraciadamente esta cooperación es escasa y vemos que otros individuos de su especie fallecen por el camino cuando existe saber y conocimiento para salvar sus vidas pero no
llegan a alcanzar nunca un nivel aceptable.

REFLEXIÓN.-El individuo unidimensional que describe Marcuse ¿no será producto de una etapa de evolución y podemos esperar que posteriores etapas mejoren al ser humano?

Siguiendo con Marcuse, este nos dirá que en el individuo unidimensional, la ideología es absorbida por la realidad aún cuando la cultura industrial avanzada es “más ideológica” que la anterior. El aparato productivo y los bienes y servicios que produce, impone el sistema social como un todo.

REFLEXIÓN.- Mejores ingresos, salud, educación, seguridad, infraestructuras, mitigan el trabajo y la miseria ayudando al desarrollo humano aún cuando reseñamos que en el sistema actual la injusticia del reparto en los beneficios de la sociedad es “abominable”.


PAGINA 42.-Transporte, medios de comunicación de masas, vivienda, alimentación, vestuario, diversiones, informática, llevan consigo hábitos, reacciones emocionales e intelectuales que vinculan a los productores y consumidores y a medida que estos productos útiles llegan a más individuos en más clases sociales, (éxito del sistema) manipulan y adoctrinan al individuo y este adoctrinamiento se convierte en modo de vida.

Así surge el pensamiento y modo de vida unidimensional que rechaza ideas, objetivos y aspiraciones distintas a las establecidas. Marcuse dirá que tanto en las ciencias físicas como en las sociales existe un empirismo total en el tratamiento de los conceptos.




REFERENCIAS.-Para P.W. Brigman: Concepto es sinónimo de conjunto de operaciones y este cambio en los hábitos de pensamiento, no nos permite emplear como instrumentos de nuestro pensamiento conceptos que no podemos describir como operaciones ,por lo que muchos conceptos perturbadores están siendo eliminados porque no se pueden describir como operaciones.

Tendencia a considerar los problemas psíquicos a partir de los actos en oposición a la conciencia
Consideración de los fenómenos de la economía como actos de la conducta humana, como comportamiento ante estímulos.




Behaviorismo:Jhon B.Watson eeeconducta humana
Comportamiento ante determinados estímulos



PAGINA 43.- Brigman nos dirá que este modo de pensar en ¨ conceptos ¨ como conjunto de operaciones ,nos produce unos hábitos de pensamiento que nos impiden emplear como instrumentos de nuestro pensamiento ¨conceptos ¨que no pueden describirse en términos operacionales.

Esta ofensiva empirista radical, proporciona la justificación metodológica para que el ¨establisehmen académico ¨o sea los intelectuales en su negación de los elementos transcendentes de la Razón (positivismo) otorguen la base académica que requiere la conducta social establecida.
PAGINA 44.-Fuera del ¨establismen¨ , el cambio en el modo de pensar sirve para coordinar ideas y objetivos con los del sistema predominante, para asimilarlos si son compatibles y rechazar los no reconciliables

En esta realidad unidimensional no todo es materialismo sino que también existen ocupaciones espirituales metafísicas y bohemias pero estos modos de protesta o trascendencia “el status quo” los asimila fácilmente.

Lo que hace la política y los proveedores de información de masas es promover continuamente el pensamiento unidimensional con hipótesis como:
  • libres son las instituciones que funcionan en los países del mundo libre.
  • socialistas son las intrusiones en las empresas privadas como
  • el seguro de enfermedad universal
  • la protección de los recursos naturales
  • el establecimiento de servicios públicos que puedan perjudicar el beneficio privado.

PAGINA 45.-Esta lógica totalitaria, así como la libertad establecida en los regímenes comunistas del Este, rechazará cualquier otro modo de vida diferente al instituido, tachándole de comunista, capitalista o revisionista y en ambos lados, las ideas no operacionales son: no conductistas y subversivas.
Estamos ante una limitación del pensamiento que no es nueva.
En el Racionalismo moderno se puede contrastar:
  • un radicalismo crítico en el método científico y filosófico
  • con un quietismo acrítico hacia las instituciones sociales establecidas.
Ej..- Según Descartes y su ego cogitans, los grandes cuerpos públicos deberían quedar intactos.
.- Hobbes sostiene que el presente debe ser siempre mantenido y considerado como el mejor.
Kant y Locke justificaban la revolución siempre que lograse organizar TODO e impedir la subversión.

La miseria y la injusticia, evidentes de los grandes cuerpos públicos, están
para contradecir continuamente los aspectos positivos acomodaticios de la Razón, a pesar de lo cual el sistema seguirá con el modo de pensar en conceptos como conjunto de operaciones. Lo que se ha considerado históricamente como trascendente, aparece ahora como metafísica trascendente, razonamiento inaceptable para la ciencia y el pensamiento científico. La astucia de la razón actúa a favor de los poderes establecidos, ayudando a que la sociedad convierta el progreso científico y técnico en un instrumento de dominación.

REFLEXIÓN: ¿Dónde quedan la mitigación del trabajo y la miseria? ¿En qué punto del planeta se cumple esta norma universal?

PAGINA 46 .-Pero: progreso no es un término neutral, se mueve para mejorar las condiciones de la raza humana. La sociedad industrial avanzada, lleva hacia un progreso continuo que automatizará la producción de bienes y servicios hasta satisfacer las necesidades vitales por lo que el tiempo dedicado al trabajo será residual. El progreso técnico, superará el reino de la necesidad en el que sirve de instrumento de dominación y se dedicará a la pacificación de la naturaleza y de la sociedad tal y como prevee Marx y su noción de la “abolición del trabajo”, idea que en el siglo XXI y visto el mundo cómo está, parece una gran inocentada.

PAGINA 47.- El término de pacificación de la existencia quiere decir para Marcuse, el desarrollo de la lucha del hombre con el hombre y con la naturaleza en condiciones en que las necesidades y aspiraciones competitivas no estén organizadas por intereses creados ,de dominación y escasez, organización actual que perpetúa la forma destructiva de esta lucha. Esta visión tan optimista tiene un freno justificado para el “status quo” que a la vista de las realizaciones de la ciencia y de la tecnología se cierra contra esa alternativa y el operacionalismo se convierte en un dique de contención del progreso continuo en la dirección de liberación o pacificación antes definida y cuanto más capaz parece la tecnología para conseguir las condiciones indicadas, más se organiza el espíritu y cuerpo del hombre en contra de esta alternativa, lo que me hace pensar que más
que modificar el sistema, hay que cambiar al hombre, ¨si se puede¨.

Las sociedades industriales avanzadas, muestran características contradictorias (Racionalidad contra Irracionalidad ):
  • Una tendencia a llevar hasta el final la racionalidad tecnológica
  • y un esfuerzo intenso para contener la tendencia anterior dentro de los límites establecidos por las instituciones actuales.
La sociedad industrial avanzada se vuelve irracional cuando el éxito de sus esfuerzos abre nuevas dimensiones para la realización del hombre.
La vida como fin, como subsistencia, difiere de la vida como medio de desarrollo.

REFLEXIÓN. ¿ No es totalmente necesario desarrollarse para subsistir ?

PAGINA 48.- Pero nunca podremos imaginar que este nuevo modo de existencia se derive de cambios económicos y políticos de la situación actual.
Las técnicas de la industrialización, son técnicas políticas que limitan las posibilidades de la Razón y de la Libertad.
Planteamiento:
El trabajo debe preceder a la reducción del trabajo.
  • La industrialización es anterior a la resolución de las necesidades humanas. Toda libertad depende de la conquista de la necesidad aneja, pero la libertad también depende de la técnica de su conquista.
Pero hay que tener en cuenta que:
  • La productividad del trabajo puede emplearse para la perpetuación del trabajo y la industrialización más efectiva puede servir para la restricción y la manipulación de las necesidades.
La racionalidad tecnológica revela su carácter político y se convierte en la herramienta de dominación más refinada creando un universo totalitario en el que sociedad y naturaleza (espíritu y cuerpo) se mantienen en un estado permanente de movilización para la defensa de este universo.

REFLEXIÓN : ¿En este planteamiento de racionalidad tecnológica, les queda capacidad alguna de decisión, a la naturaleza y a la mayoría de los hombres.


PAGINA 49.- Las características más importantes de esta sociedad son:
  • concentración de la economía nacional en las necesidades de las grandes empresas.
  • Gobiernos estimulando y apoyando esta concentración y
  • sujeción de esta economía a :
  • Un sistema mundial de alianzas militares
  • Convenios monetarios
  • Convenios de asistencia técnica y desarrollo
  • Asimilación gradual de los métodos de dirección en los negocios y en el trabajo .
  • Homologación de las diversiones y aspiraciones de las diferentes clases sociales.
  • Mantenimiento de una armonía preestablecida entre la enseñanza y los objetivos racionales
  • Invasión del hogar privado por los medios de comunicación de masas y los controladores de la opinión pública.

En el ámbito político destacarán:
  • La convergencia de los opuestos.
  • El bipartidismo que cubre los intereses competitivos de los grupos mediante la amenaza del comunismo internacional.
El bipartidismo que programa políticas domésticas que no se diferencian uno de otro y es difícil distinguir la hipocresía y los tópicos empleados por ambos.



REFLEXIÓN FINAL : ¿ Que nos diría ahora Marcuse, en medio de esta globalización, ahora que vemos en las corporaciones la deslocalización
del trabajo hacia países de mano de obra barata, ahora que comprobamos
que la globalización se salta todas las regulaciones en aras del beneficio
de los menos y que el poder efectivo está en manos de grupos económicos ?.

viernes, 14 de febrero de 2014

FILOSOFIA Y UTOPIA

En estos momento estoy trabajando un poco el tema de la utopía. Cuando veo que muchos, también muchos jóvenes, están desilusionados, desesperanzados, sin un proyecto social, político y humanista de futuro, pienso que tenemos la necesidad -y la obligación- de construir y debatir una utopía; una utopía que nos anime a buscar más allá de la realidad y de la tiranía de la precaria actualidad. Y pienso también que es tarea -no la menos importante- de la Filosofía, proponer y justificar esa utopía y ese debate.
El artículo de Kepa Bilbao que acabo de leer me ha parecido interesante en este sentido y me atrevo a publicarlo en Filokom (espero que sin impedimento del autor).
Juantxo Goñi 
 
 
Kepa Bilbao
(Del libro La modernidad en la encrucijada. La crisis del pensamiento utópico en el siglo XX: el marxismo de Marx, Gakoa, Donostia, 1997)

En un sentido estricto la tradición utópica es occidental y nace en el Renacimiento. Ahora bien, si hablamos de tradición en un sentido más amplio, y nos remontamos a sus antecedentes, a sus raíces, entonces habría que remontarse muy atrás, a las matrices griega y judía de donde se nutre la cultura occidental.
Las semillas pueden rastrearse en el mesianismo profético de Israel, por un lado, con su exigencia ética y su promesa de instauración futura del reinado de Dios, y la realización de la paz y la justicia en el mundo; y en el pensamiento griego, por otro, también con una ética humanista a la que acompañan los mitos de la Edad de Oro y la Ciudad ideal.
El pensamiento utópico que nace en el siglo XVI recibe el legado ético y el bagaje mítico del mundo griego y judío cuyas herencias se interrelacionan en la trayectoria de Occidente. (1)
El pensamiento utópico, a partir de la Ilustración dará un salto, articulando razón utópica y razón histórica. Una de sus ramas, la socialista, que hunde sus raíces en el espíritu de esa Ilustración que ella trata de llevar a puerto, dará un nuevo salto. Si bien la meta utópica era común a todos los integrantes de la tradición socialista, las divergencias en su seno ( entre las distintas corrientes del socialismo utópico primero, y las de los diversos marxismos y el anarquismo después) surgen por los distintos enfoques dados al problema de las mediaciones, es decir, el relativo a las condiciones y estrategias a seguir de cara a la consecución de los objetivos económicos, sociales y políticos propuestos.
La novedad que Marx introducirá en la evolución del pensamiento utópico radicará en poner el acento en la crítica frente a la propuesta, invirtiendo, de esta forma, los términos en los que la relación entre ambas se había dado hasta entonces.
Con el cambio del siglo, la utopía marxista y socialista en general se verá seriamente afectada y cuestionada tras la primera guerra mundial, y los posteriores acontecimientos a cuál más traumático: Segunda Guerra, barbarie nazi, regímenes totalitarios... Más aún, se puede decir que los ideales de la Ilustración, la fe en el progreso, en la ciencia, la razón, la educación y el conocimiento, que mueve todo el pensamiento del siglo XIX, tanto a liberales como a racionalistas y socialistas, se quebraran, sentando las bases de lo que hoy se conoce como post-modernismo. A partir de entonces, se empezará, por un lado, a prestar una mayor atención al estudio del pensamiento utópico que arrancará con los trabajos, ya clásicos, de k.Mannhein (Ideología y Utopía, 1927) y Bloch (El principio esperanza), a los que le seguirán una abundante literatura; por otro, la crisis del pensamiento utópico en el S.XX traerá aparejada la aparición de una literatura antiutópica cuyas obras más representativas en la primera mitad del siglo son: 1984 (Orwell), Nosotros (Zamjatin), Fahrenheit 451 (Bradbury), Un mundo feliz (A. Huxley) en las que se describen la imagen de un negro futuro alienante, deshumanizante, discurra el mundo ya por la vía soviética (Orwell), ya por la vía capitalista (Huxley).
Si hay algo fundamentalmente erróneo, dice Berlin, en la idea de una sociedad perfecta, la razón básica no es, como normalmente se suele argumentar, que ésta no se pueda alcanzar porque los seres humanos no sean lo suficientemente sabios o hábiles o virtuosos o que marcados por el pecado original, no pueden alcanzar la perfección en este mundo, sino que es algo completamente distinto: << La idea de la sociedad única y perfecta de toda la humanidad es contradictoria en sí misma internamente, porque la Valhalla de los alemanes es por necesidad distinta del ideal de vida futura de los franceses, porque el paraíso de los musulmanes no es el de los judíos o los cristianos, porque una sociedad en la que un francés alcanzaría una plenitud armónica es una sociedad que podría resultarle axfisiante a un alemán. Pero si hemos de tener tantos tipos de perfección, como tipos de cultura hay, con su constelación ideal de virtudes cada uno, entonces la idea misma de la posibilidad de una sociedad única perfecta es lógicamente incoherente. Este es el principio del ataque moderno a la idea de utopía, de utopía como tal>>. (2)
La renuncia a la utopía no se debe pues a su inalcanzabilidad sino a su incoherencia e ininteligibilidad conceptual. En este sentido, merece la pena detenerse y reproducir la brillante argumentación de uno de los pensadores, historiadores, filósofo de las ideas políticas y morales más agudo de nuestro siglo, Isaiah Berlin, acerca de la decadencia de las ideas utópicas en occidente.
Para Isaiah Berlin el núcleo central de la tradición intelectual de Occidente se ha apoyado, desde Platón, en tres dogmas indiscutibles:
a) todo problema auténtico sólo puede tener una solución verdadera y sólo una, siendo todas las demás desviaciones de la verdad y en consecuencia falsas.
b) existe un método para descubrir esas soluciones correctas.
c) todas las soluciones correctas deben ser, como mínimo, compatibles entre sí.
Tanto el monismo sociopolítico ( la idea de una sociedad utópica), como el monismo moral ( la existencia de valores eternos) y el epistemológico ( la posibilidad de lograr la verdad universal) lleva implícita una determinada concepción del hombre a la que se puede denominar << monismo antropológico>>, presente tanto a lo largo del pensamiento occidental como en el proyecto de la Ilustración. La concepción del hombre implícita en este supuesto no es la de un sujeto trágico en continuo conflicto consigo mismo y con la realidad que le rodea, sino una concepción racionalista del hombre según la cual lo que constituye la esencia del ser humano no es otra cosa que la vida racional. Todos los racionalistas, desde Platón hasta Comte, pasando por la IIustración y los dos siglos de Modernidad en ella inspirada, se han alimentado del monismo, de la presunción de que la realidad constituye un todo armonioso, una estructura racional que el hombre, por su misma naturaleza racional, es capaz de captar, y gracias a lo cual puede llegar a ser plenamente feliz y virtuoso.
Para Berlin todas las utopías que conocemos se basan en la existencia de fines objetivamente verdaderos que pueden descubrirse y que son armónicos, verdaderos para todos los hombres y todos los tiempos y lugares. Esto es aplicable a todas las ciudades ideales, desde la República de Platón y sus leyes, y la comunidad mundial anarquista de Zenón y la ciudad del sol de Iámbulo, a las utopías de Tomás Moro y Campanella, Bacon y Harrington y Fénelon. Las sociedades comunistas de Mably y Morelly, el capitalismo de Estado de Saint-Simon, los falansterios de Fourier, las diversas combinaciones de anarquismo y colectivismo de Owen y Godwin, Cabet, William Morris y Chernishevski, Bellamy,Hertzka y otros, los cuales se apoyan en los tres pilares del optimismo social de Occidente citados anteriormente.
A estos y otros pensadores, en opinión de Berlin:
<<les ha inspirado la certeza de que tiene que existir una solución total: que en la consumación de los tiempos, ya sea por voluntad de Dios o por el esfuerzo humano, se pondrá fin al reino del irracionalismo, la injusticia y la desgracia; los hombres serán liberados y no serán ya juguete de fuerzas que escapan a su control, a merced de la naturaleza salvaje o de las consecuencias de su propia ignorancia o necedad o maldad; y esta primavera de las cosas humanas llegará en cuanto se superen los obstáculos, naturales y humanos, entonces los hombres dejarán al fin de luchar entre sí, unirán sus fuerzas y cooperarán para adaptar la naturaleza a sus necesidades ( como han propugnado los grandes pensadores materialistas desde Epicuro a Marx) o sus necesidades a la naturaleza ( como les han instado a hacer los estoicos y los ecologistas modernos). Se trata de un terreno común a las diversas variedades de optimismo revolucionario y reformista, desde Bacon a Condorcet, desde el manifiesto comunista a los modernos tecnócratas, comunistas, anarquistas y buscadores de sociedades alternativas>>.
Esta confianza en la capacidad del hombre para alcanzar la solución total ( política, moral, epistemológica), también tuvo históricamente su reacción, su rebelión, la cual se articuló por primera vez en el segundo tercio del siglo XVIII, al principio en Italia con Giambattista Vico y luego con fuerza en Alemania con Herder y el movimiento conocido como Sturm und Drang, y más tarde como las muchas variedades del romanticismo, el nacionalismo, expresionismo, emotivismo, relativismo, pluralismo, voluntarismo y las diversas formas contemporáneas de irracionalismo, existencialismo etc.
Vico hizo ver a Berlín el carácter plural de las culturas, su inconmensurabilidad y, por tanto, la imposibilidad de reducirlas a una síntesis final. De esta forma Vico se anticipa a la moderna antropología social al afirmar que es posible comprender otros tiempos y otras civilizaciones por medio de la fantasía, facultad indispensable para el conocimiento histórico. La penetración imaginativa es pues lo que permite entender las experiencias de las diversas culturas.
El filósofo, poeta, crítico y pastor Johan Gottfried Herder fue el primero en señalar que entre las necesidades más elementales de los seres humanos, no solo está el de alimentarse, procrearse o comunicarse, sino también el de pertenecer a un grupo. El máximo inspirador del nacionalismo cultural, defiende el valor de la variedad y la espontaneidad, de los caminos diferentes y peculiares que han de seguir los pueblos, cada uno con su propio estilo, con sus formas de sentir y expresarse, y se opone a que todo se mida con las mismas reglas intemporales, con los mismos valores válidos para todas las épocas, universales e inmutables. <<La defensa que hace Kant - dice Berlin - de la libertad moral y el alegato de Herder en favor del carácter único de cada cultura, pese a la insistencia del primero en los principios racionales y a la creencia del segundo en que las diferencias nacionales no tienen por qué llevar inevitablemente a enfrentamientos, estremecieron ( algunos podrían decir minaron) lo que yo he llamado los tres pilares de la tradición central de Occidente>>. (3)
Berlin piensa que Herder, y también antes que él Ciambattiata Vico, fueron los destructores de la visión unitaria del mundo y del hombre. Ambos rechazaban la idea de la Ilustración de que el hombre, en cualquier país y en cualquier época, tenía valores idénticos. Para ellos la pluralidad de culturas es irreductible. En realidad la Contrailustración de finales del siglo XVIII era fundamentalmente un rechazo al gran mito de la solución total, al conocimiento perfecto y a la felicidad perfecta.
La persistencia en Occidente a lo largo de los siglos de este monismo filosófico, Berlin lo atribuye al hecho de que tal fe en un criterio único, en una solución final, ha sido siempre una fuente de profunda satisfacción para el hombre, tanto para sus emociones como para su intelecto. La aspiración de que nuestros valores sean eternos y estén seguros en una especie de cielo objetivo piensa Berlin que responde sicológicamente - como ya apuntaron en su día Nietzsche y Freud- a un deseo de certeza propio de la infancia o de nuestro pasado primitivo, pero también a una especie de profunda necesidad metafísica incurable para los hombres. El hecho de descansar en el lecho de un dogma tan cómodo puede proporcionar satisfacción pero no una comprensión de lo que es ser humano. La sociedad buena, la sociedad decente berliniana, no quiere saber de seres humanos sin fisuras. Como gusta decir a Berlin citando las palabras que una vez dijera Immanuel Kant: <<de la madera torcida de la humanidad no se hizo nunca nada recto>>. Desear un mundo mejor, no significa el mejor de los mundos.
En opinión de Berlin, nuestras concepciones modernas del hombre, de la política y de la ética provienen tanto del programa ilustrado francés, heredero de la tradición racionalista de procedencia platónica, como de las reacciones en su contra que promovió el movimiento romántico alemán; y, así, en el equilibrio o desequilibrio de estas dos tendencias culturales del siglo XVIII se desarrolla la modernidad.
Ante la crisis del pensamiento utópico se perfilaran a lo largo de este siglo diversas posturas. En primer lugar, la de quienes piensan que la utopía es irrecuperable, esta sería la posición de Popper, máximo representante del racionalismo liberal, el cual en La sociedad abierta y sus enemigos (1950) marca ya una clara defensa del racionalismo moderno en su forma científica, política (democrático-liberal), económica y cultural, enfatizando los logros de la modernidad hasta afirmar que vivimos en el mejor de los mundos; esta posición será retomada, desde otros supuestos que en el próximo capítulo discutiré, entre otros, por el pensamiento posmoderno (Lyotard, Vattimo...) que argumentando desde la disolución de los metarrelatos, el final de la utopía o la crisis de las ideologías deducen la imposibilidad de la crítica por ausencia de referente último de contraste; en segundo lugar, la de quienes mantienen un pensamiento de intención utópica pero sin entrar en el discurso positivo de la propuesta, siendo dos de sus maximos representantes Horkheimer y Adorno, los cuales en la década de los cuarenta publican una de las obras clásicas de la filosofía y del pensamiento social, La dialéctica de la Ilustración, escrita desde la experiencia de la guerra mundial, desde la decepción de la historia y de la sociedad humana, manifestándose críticos con respecto a los logros de la Ilustración, descubriendo en ella una tendencia que puede servir tanto a la emancipación como al dominio, a la libertad como a la barbarie; por último, estarían los rescatadores de la noción de utopía, que entran directamente en polémica con la primera de las posiciones mencionadas, y debe mucho a planteamientos de intención utópica como los de Apel y Habermas pero que intentan ir más allá en la reelaboración de lo utópico considerando que la sóla crítica no basta, amén de ser paralizante (4), estos sostienen que es necesaria y posible una utopía no mitificada, la cual tratan de fundamentarla en razones antropológicas y ético-políticas, viendo la utopía necesaria como imagen movilizadora, como horizonte orientador de la praxis, como elemento crítico respecto de la realidad; estos tratan de dar una respuesta afirmativa a la interrogante: ¿ Es posible una utopía no mitificada, liberada de la mitología del progreso y que permita hablar de sentido emancipador de la historia sin hipotecas metafisico-deterministas?.


(1) Es importante destacar en el siglo XVI la figura de T. Münzer, pastor protestante que encabeza las revueltas campesinas de Alemania y que conecta con los movimientos milenaristas anteriores, entre ellos, el dirigido por Joaquim de Fiore en el S.XII para exigir aquí y ahora el cumplimiento de las exigencias que implica la realización del reino de Dios, concretamente la igualdad de todos los cristianos.
(2) BERLIN, I. El fuste torcido de la humanidad, Península, Barcelona, 1992, p 57. Las demás citas de Berlin corresponden al mismo libro, p 39-65 y 195-223.
(3) En el siglo XVIII la defensa de la variedad, la oposición al universalismo, aún es cultural, literaria, idealista y humana. Ni Herder ni el movimiento Sturm und Drang tenían voluntad política. El primero descubrió al pueblo el Volk , la singularidad de las culturas, los idiomas, etc. y el segundo proclamaba la singularidad del artista en rebelión contra la sociedad. Sólamente más tarde, en el siglo XIX, llegaría el nacionalismo con su deseo de poder y de afirmación política. Herder y sus discípulos creían, quizás ingenuamente, en la coexistencia pacífica de una multiplicidad rica y una variedad de formas nacionales de vida, cuanto más diversas mejor. Como dice Hans Kohn, aunque Herder preparó el camino y arrojó la simiente para el nacimiento del nacionalismo político, él no tiene la culpa de sus derroteros, de la cosecha que el sembrador jamás hubiera reconocido y que indudablemente hubiera repudiado. Historia del nacionalismo, F.C.E. p 300.
(4) Una defensa de dicha posición se puede ver en PEREZ TAPIAS, J.A. Filosofía y crítica de la cultura, Trotta, Madrid, 1995, p. 103 y ss.

martes, 21 de enero de 2014

Hannah Arendt

Sobre la revolución .
Libro interesante sobre el tema de la revolución
De las distintas revoluciones cual ha sido la que ha propiciado mas beneficios a la humanidad?

lunes, 11 de noviembre de 2013

BELLEZA, ARTE Y EXPERIENCIA ESTÉTICA EN EL PARTENÓN DE ATENAS

 Juantxo Goñi


    Inauguro mi participación en este foro de filosofía con un pequeño trabajo realizado durante el curso 2011-2012 para la asignatura de Estética I de los cursos de Licenciatura en Filosofía de la UPV. El trabajo es una reflexión -pienso que filosófica- sobre la belleza. ¿Qué es lo que hace que una cosa sea bella? ¿Puede "objetivizarse" la belleza? ¿Pueden "objetivizarse" los elementos que hacen que un objeto sea bello? ¿O la belleza es algo sólo subjetivo, lo que para unos es bello para otros no lo es y sobre gustos nada podemos "objetivizar"? El "caso" del que nos hemos servido para la reflexión es el del Partenón de Atenas. Podrían haber sido otros muchos "casos".
  
 
 Es probable que sobre el Partenón ya se haya dicho todo. Arqueólogos, arquitectos, historiadores del arte, viajeros de todas las épocas han analizado casi todo lo analizable de este edificio icono de la Grecia clásica. ¿Por qué, entonces, centrar este trabajo “de Filosofía” en tan manoseado tema? ¿Volveremos a repetir lo de las admirables proporciones del edificio, la meditada corrección de sus líneas, la extraordinaria validez de la obra escultórica que lo adornaba?

Efectivamente de todo ello hay que hablar. Se trata, ante todo, de un pequeño placer por repetir lo ya conocido.

Pero algo más también conviene intentar. Tras escuchar un curso de Estética y realizar algunas lecturas recomendadas sobre el pensamiento de Grecia, la “re”-visión del Partenón puede resultar una escusa adecuada para reflexionar sobre algunos de los temas que este edificio nos sugiere: el concepto de belleza y de arte, la experiencia estética y la importancia histórica de la religión y la política en la arquitectura.

1.       LA CONSTRUCCIÓN DEL PARTENÓN. ALGUNOS DATOS DE PARTIDA

El Partenón se construye entre los años 447 y 432 antes de Cristo. Son años de relativa tranquilidad para la ciudad de Atenas, que por fin ha visto la victoria sobre el principal enemigo de Grecia, los persas[1], y ha podido establecer un régimen de gobierno, la democracia, en el que todos los ciudadanos pueden sentirse iguales para defender sus ideas y decidir sobre las leyes y los poderes que las harán cumplir[2].

La ciudad de Atenas vive un momento histórico sin precedentes y reúne a importantes personajes de la filosofía[3], la literatura[4], la historiografía[5] y la política[6] como pocas veces reúne la historia.

La ciudad de Atenas decide en estas circunstancias reconstruir la Acrópolis[7], destruida años antes -por los persas-, y erigir, en concreto, una gran estatua a la diosa titular de la ciudad, Atenea, para la que levantará un gran templo, el nuevo Partenón.

Con la estatua de Atenea, y el nuevo Partenón que la albergará, Atenas quiere olvidar para siempre los desastres sufridos y afirmar su poder emergente. La ejecución de la estatua y edificio se encomienda por la ciudad a los mejores “profesionales” del momento[8].

La estatua que Fidias propone a la asamblea será de 12 metros de altura, recubierta de oro y marfil[9]. El templo se construirá al modo de otros muchos templos de Grecia, pero a los que Fidias se propone superar, por su monumentalidad y su “ornamentación”[10].

Atenas aprueba encantada el proyecto y no escatima medios. Las obras duran sólo nueve años y se inauguran el 438, con ocasión de las fiestas panateneas de aquel año, aunque la ornamentación escultórica no se ultimará hasta el 432[11], justo cuando nuevas guerras, esta vez entre griegos, asolarán de nuevo Atenas[12].

El Partenón, sin embargo, ahí queda desde entonces; como uno, si no el más emblemático, de los edificios de la arquitectura de todos los tiempos. ¿Qué tiene el Partenón? ¿Cuál es el mérito, cuál es la “filosofía” del Partenón? A ello dedicaremos las reflexiones que siguen.

2.       LA “INTENCIÓN” DEL PARTENÓN

2.1. EL PARTENÓN, UN EDIFICIO RELIGIOSO

El Partenón es, ante todo, un edificio religioso, un edificio sagrado dedicado a una diosa, la diosa Atenea.

Los dioses griegos no son tan “trascendentes” como los dioses de las religiones monoteístas. Están bastante más cerca de los humanos. Son de escala casi humana. Tienen odios y pasiones. A veces se enfadan y luchan entre sí; otras aman, con delirio y hasta con lujuria. No siempre son buenos ni justos. Pero lo que son es inmortales y muy poderosos. Conviene tenerlos contentos, no irritarlos, y, sobre todo, granjearse su favor.

Atenea es la diosa de Atenas. Es la diosa de la guerra, pero de la guerra inteligente, y, por tanto, de la sabiduría y de la paz[13]. Los atenienses han sufrido mucho en los últimos años y quieren tenerla contenta, asegurarse su apoyo y protección. Para ello nada mejor que construirle la mejor estatua y el mejor santuario; de Grecia y del mundo.

Los atenienses, desde luego, tienen fe en el poder de Atenea, en su capacidad de ayudar a Atenas. Todavía el mito (“mytos”) tiene más fuerza que la razón (“logos”) y la descreencia de los sofistas y filósofos no ha llegado aún a la población[14]. Pero, en todo caso, es que además los griegos tienen todo –su calendario, su vida…- organizado en torno a las fiestas de los dioses[15]. En Atenas son famosas las fiestas dionisíacas, con las competiciones literarias y deportivas que las acompañan. Pero la mayor fiesta es la de Atenea, sobre todo la que se celebra cada cuatro años, las “Panateneas” [16]. Atenas no puede tener el templo de Atenea en ruinas. Sería su vergüenza… y su ruina. E irritaría a la diosa.

El peculiar sentido religioso del templo explica toda su concepción “arquitectónica”. La fiesta y el rito se celebran en la calle. Los bailes, los sacrificios rituales se celebran en la calle, en el exterior. En Atenas hace buen tiempo. El rito no necesita de un recinto amplio, cerrado y cubierto. El edificio trata sólo de proteger, de “cubrir” la estatua de Atenea, de “envolverla”. No crea un espacio interior, no necesita un espacio interior. Se trata sólo de un pequeño santuario, escaso[17], casi impenetrable, reservado a la diosa y al tesoro de la diosa, en el que basta con que puedan entrar las sacerdotisas, las vírgenes de Atenea (“pártenos”) [18]. El edificio marca sólo el lugar del más allá, del misterio, de lo sagrado. Todo su interés expresivo está en el exterior (columnas, frontones, metopas…) y en el espacio que nos introduce en el misterio, el peristilo (las paredes y el friso de la cella). Su función es casi meramente escultórica, establecer el “hito”, el mojón de referencia de la celebración.

2.2. LA INTENCIÓN POLÍTICA DEL PARTENÓN

El Partenón es un edificio religioso. Pero su intención es, sobre todo, política. Es un edificio político, de la “polis” y para la “polis”. Atenas busca el prestigio de la ciudad y sabe que el prestigio de la ciudad pasa –necesariamente- por reconstruir la Acrópolis (borrar cuanto antes el desprestigio de su ruina) y “monumentalizarla”.
La monumentalización ha sido siempre un importante recurso de la política[19]. La existencia de un edificio monumental, emblemático, simbólico, representativo, “único”, da siempre prestigio.

La monumentalización de Atenas y, en particular, de la Acrópolis, pasa necesariamente por monumentalizar el nuevo templo de Atenea, su diosa protectora. El Partenón debe ser el principal icono de Atenas. Y para ello Atenas no mirará en gastos[20].

El Partenón se concibe así como un edificio monumental, como un monumento arquitectónico que por su posición prominente, dominando la ciudad desde la Acrópolis, su grandiosidad[21] –y “monumentalidad”-, debe superar a todos los monumentos hasta entonces conocidos.

En todo ello resulta de la mayor importancia también la ornamentación del nuevo templo. Una ornamentación del monumento que monumentaliza el edificio y que nos habla, en el exterior, en las fachadas, de la Grecia victoriosa y de Atenas victoriosa[22]. Y en el espacio abierto interior, recorriendo el peristilo, de la procesión ritual de las panateneas, de la unidad, de la comunión de los atenienses y de la complacencia que todo ello causa a los doce dioses del Olimpo.

El nuevo Partenón prestigia –y adula- a Atenea, lo que va a mantener y acrecentar la fe en que la diosa de la ciudad es la más grande y garantizará la seguridad y prosperidad de la ciudad. Lo que va a permitir recuperar la alegría y el prestigio de las fiestas panateneas, que, por otra parte, tanta fama dan a la ciudad.

A nadie se ocultará que todo ello tiene una importancia política inmensa. El prestigio del monumento es fundamental para la satisfacción de los propios atenienses. El monumento “eleva la moral” y aporta cohesión social, confianza en el futuro. Es el símbolo del éxito de la ciudad. Pero también de los atenienses. Los atenienses se identifican con su exitosa ciudad y se sienten satisfechos y orgullosos de ser atenienses.

El prestigio del monumento es, sobre todo, fundamental para la legitimación de la política, del poder político (la “arkhé”). El monumento sitúa lo público por encima de lo individual, de lo privado. Cada uno tendrá lo que tenga, será rico o pobre. Pero aquello, tan magnífico, es también suyo, es de todos, es de la ciudad, es público.

Por otra parte, si la construcción ha sido posible, ha sido gracias a la buena gestión de lo público, debido a la gestión política. Y ello legitima a la democracia, al sistema político que en este momento tiene Atenas… Y, por supuesto, a los políticos que administran lo público[23].

Pero el alcance del monumento va más allá. Los forasteros que habitan o visitan la ciudad también perciben el monumento como signo del éxito y el poder de la ciudad. Y lo cuentan cuando regresan a sus tierras. El monumento da fama a la ciudad. Da prestigio “cultural” a la ciudad. Y ello ayuda sin duda de forma destacada a mantener el poder de la ciudad fuera de sus fronteras. Atenas, que aspira a liderar Grecia, sabe que el nuevo Partenón le legitima, más allá de las armas, en sus deseos y ambiciones.

3.       LA “ESTÉTICA” DEL PARTENÓN

Para que el monumento produzca los efectos señalados, para que el monumento cumpla con su intención política, el monumento tiene que reunir determinadas cualidades, tiene que estar bien hecho, gustar, producir admiración. Es lo que tenemos que analizar ahora, bajo este epígrafe de la “estética” del Partenón.

Estar bien hecho, gustar, producir admiración. ¿Podemos concretar qué es lo que hace o puede hacer que el Partenón reúna estas condiciones?

Creo que los que concibieron –y aprobaron el proyecto- del nuevo Partenón tenían una idea bastante clara de cómo hacerlo. El edificio, para ser aceptado, debía, en primer lugar, enlazar correctamente con la “tradición”. No podía salirse de determinados cánones que la gente conocía y exigiría para dar su visto bueno a la obra.

Primero; el edificio debía ser reconocible como “templo”. Grecia tenía toda una tradición para expresar arquitectónicamente el santuario de una divinidad. Primero había construido los templos de madera. Después se había atrevido con un material más duradero y “especial”, la piedra. Pero había mantenido las formas de la construcción en madera. En sus líneas generales, el templo griego se caracteriza por dignificar el recinto sagrado, la “cella”, mediante la creación de un pórtico sostenido por columnas, que posteriormente acaban rodeando todo el edificio[24]. Las columnas sostienen las vigas sobre las que se apoya la cubierta, siempre a dos aguas, por lo que en las fachadas principales se conforma un frontón. Como inicialmente las columnas eran de madera, para apoyar las vigas se coloca una pieza más ancha, que da lugar al capitel. Por otra parte, y como inicialmente las vigas eran también de madera, la construcción en piedra mantendrá la imagen del corte de los troncos[25]. El conjunto que forman las columnas con sus apoyos, capiteles y arquitrabes acaban definiendo tres órdenes distintos, el dórico, el jónico y el corintio, cuyos detalles no vamos a recoger aquí. El Partenón, si quiere ser reconocido como templo, debe cumplir con todo ello.

Los proyectistas del nuevo Partenón eligen el modelo de templo períptero, que diseñan siguiendo el orden dórico[26], el más sencillo, sin basamentos en las columans, con los capiteles más sencillos. Ello hará más simple y comprensible el monumento.

Se construye así un edificio no demasiado original en su forma[27], lo que se justifica sin duda en la necesidad de aceptación en base al respeto a la tradición, pero que se convierte en referente máximo de la arquitectura “canónica” de todos los tiempos[28].

Pero ello, evidentemente, no basta, no es suficiente para cualificar el nuevo Partenón. El Partenón debe asombrar, sorprender, “epatar”[29]. Los ciudadanos de Atenas, los forasteros, Grecia entera, el mundo entero tiene que sentir “admiración” por el edificio. El edificio debe causar “admiración”. ¿Cómo lograrlo?

La materia

La materia del Partenón, los materiales de la construcción, deben ser de especial calidad, fuera de lo común. Por eso los promotores del Partenón deciden hacerlo de mármol, de un mármol lo más perfecto que se encuentre, y lo extraen de un monte a unos 17 kms. de Atenas, del Pentélico. La calidad del mármol del Pentélico[30], debidamente seleccionado, será “perfecto” y constituirá la primera causa de admiración.

La técnica

Una de las cosas que todo hombre admira cuando se acerca a una construcción es la capacidad de sus ejecutores para resolver correctamente sus problemas técnicos. La construcción del Partenón planteaba muchos problemas técnicos que había que resolver, que hubo que resolver: la precisión en la talla de las piezas, muy relacionada con los problemas de la estabilidad de las estructuras y su capacidad portante, la elevación de los materiales hasta su colocación… Por ello el proyecto debía ser un reto técnico. El ¡más difícil todavía! Y su logro causaría admiración: ¿Cómo pudieron hacerlo? ¡Qué buenos eran! [31]

La forma

Para causar admiración no basta ni con la calidad de los materiales ni con la solución correcta de los problemas técnicos. El edificio no puede ser feo. Tiene que agradar visualmente. Y esto depende básicamente de sus “formas”[32].

Los proyectistas del Partenón apuestan por las líneas rectas. Y no sólo por razones técnicas. La recta es lo contario de la naturaleza, la afirmación del hombre sobre la naturaleza[33]. Es signo de perfección, se entiende, se aprecia como perfección. Por eso se empeñan en que las ilusiones ópticas no desvirtúen la recta[34].

Apuestan por los paralelismos y las simetrías[35]. Por eso corrigen también la geometría exacta para lograr la percepción más perfecta[36].

La apuesta por la línea recta no impide que en algunos casos se opte por establecer una cierta curvatura, para dar vida a las estructuras[37]. El edificio tiene que tener vida, “ritmo”.

Pero, sobre todo, los proyectistas apuestan por el equilibrio, la regularidad, la correcta armonía y proporcionalidad entre los distintos elementos del edificio: anchura y altura, anchura y longitud[38], distancias entre columnas y demás elementos. En el Partenón no encontramos rastros de la proporción áurea[39], pero sí de otras no menos interesantes[40] y que garantizan la elegancia del edificio (la “concinnitas”).

La ornamentación

Sobre la necesidad o no de la ornamentación[41] para lograr la admiración (de un edificio) nos encontramos con posturas bien diferentes. Para muchos la ornamentación es absolutamente precisa y necesaria[42]. Para otros, distrae y debe evitarse[43]. Es bastante claro que los atenienses creen que el Partenón debe contar con una importante decoración[44]. Por ello llenan los frontones de esculturas, por ello esculpen las metopas, por ello plantean el friso de la cella… y por ello decoran el resto con estrías y óvalos que llenan de contrastes de luces y sombras todos los espacios. Por ello pintan de colores vivos la piedra. Para lograr la admiración de los que se acerquen.

El concepto

La admiración se consigue mediante los materiales, las habilidades técnicas, las formas adecuadas, la ornamentación…, pero tampoco basta con ello. Un edificio transmite –o debe transmitir- siempre un “mensaje” (tiene que tener un alma, un concepto, una “idea”. Y ese mensaje, ese concepto, esa idea, tienen que causar también admiración. Al “concepto” religioso y político del Partenón nos hemos referido ya en este trabajo y basta ahora con recordarlo. Añadir sólo que el Partenón admira (“pathos”) porque, además, resulta tranquilo. El Partenón transmite confianza, tranquilidad, sosiego, seguridad, estabilidad. Y, sobre todo, fuerza. Es fuerte, decidido, potente, grandioso…

4.       CONCLUSIÓN

Por eso, por todo eso, por sus materiales, sus habilidades, sus formas, su ornamentación, su concepto, el Partenón gusta y es bello.

Habíamos evitado hasta aquí hablar de belleza. Y de arte. Y de experiencia estética. Porque no son los conceptos de la época y porque lo queríamos dejar para el final. Pero no cabe duda de que este pequeño trabajo nuestro lo que buscaba era descubrir en el Partenón lo que los atenienses de aquel momento histórico pensaban de todo ello: de la belleza, del arte, de la estética… Porque lo que es indudable es que, por razones religiosas, por razones políticas, los atenienses quisieron construir un edificio cuya belleza causara admiración, produjera admiración, admiración estética. Y emplearon para ello todo su arte; su habilidad… y su capacidad para construir algo que fuera perfecto… y bello.

San Sebastián, Enero de 2012


BIBLIOGRAFÍA

Para realizar este trabajo hemos partido de los apuntes tomados en las clases de Estética I del profesor de la asignatura, Xavier Puig, y de algunos libros por él recomendados, en especial, los dos que citamos al final.

Para centrar históricamente el tema, nos hemos servido de algunos libros de divulgación. El que siempre nos ha parecido ameno y adecuado es el de Isaac Asimov, “Los griegos. Una gran aventura”. Alianza Editorial 2010. 1ª ed. 8ª reimpresión.

Para la historia de la Filosofía seguimos utilizando la antigua obra de Johannes Hirschberger. Biblioteca Herder, 1963.

Sobre la belleza, leímos en su día la “Historia de la belleza” de Umberto Eco, Lumen 2004.

Respecto a la arquitectura de los templos griegos y, en particular, del Partenón, hemos consultado algunas historias del arte y de la arquitectura (está muy bien el “Atlas de Arquitectura, tomo I, de Alianza), incluso algunas guías de viajes (nos parece que está muy bien la Guía Acento de Atenas y, sobre todo, la de PUF-Clio, “Grèce”, de Christine Maudit, en Culture Guides, Presses Universitaires de France, 2010), así como algunos otros libros más concretos. Nos ha parecido de especial interés el de Ian Jenkins, “El friso del Partenón”, de editorial Electa, 2004, que no se limita a explicar el friso de las panateneas sino la génesis y características del edificio y de la estatua de Atenea.

Para comprender la arquitectura en general y la de la Grecia clásica en particular hay dos libros que nos resultan especialmente reveladores:

El de Bruno Zevi, “Saber ver la arquitectura”, de Editorial Poseidón, 6ª edición, 1991. En este libro no se da especial valor al Partenón por considerar que la arquitectura tiene como principal función la creación de espacios y que el Partenón, al no crear prácticamente espacio alguno, es más escultura que arquitectura.

El otro libro es el de John Summerson, “El lenguaje clásico de la arquitectura. De L.B.Alberti a Le Corbusier”, de Editorial Gustavo Gili, 10ª edición, 1996. En este libro se estudia la permanencia en el tiempo de los órdenes griegos, en particular durante el Renacimiento y el Neoclasicismo.

Para la reflexión filosófica, los dos libros básicos han sido:

El de Erik A. Havelock, “Prefacio a Platón”, de Antonio Machado Libros, segunda edición, 2002. Extraordinariamente interesante para comprender el salto del mito al logos en el cultura griega y la situación del lenguaje y el conocimiento en la Atenas que construye el Partenón.

El otro libro es el de Wladislaw Tatarkiewicz, “Historia de seis ideas: arte, belleza, forma, creatividad, mímesis, experiencia estética”, Tecnos, 7ª edición, 4ª reimpresión2002. Es lo mejor que hemos leído nunca sobre el arte y la belleza. El repaso histórico sobre la evolución o, mejor, las distintas teorías establecidas en las distintas épocas sobre estos seis conceptos (y otros muchos, por ejemplo, “estilo”, “creatividad”, “clasicismo”, “romanticismo”…) nos ayudan en este trabajo pero serán fundamentales a partir de ahora para nuestra comprensión de lo bello en los temas de nuestra pasión: el urbanismo, la ordenación del territorio, la protección del paisaje...

De todos ellos tomo datos e ideas para este trabajo.

 




[1] A comienzos de siglo –del siglo V a.C.- Grecia ha sufrido el intento de invasión de los persas. Grecia ha vencido a Persia en Maratón (490). Pero los persas han vuelto a Grecia y, pese a la victoria de los espartanos (Leónidas y los 300) en las Termópilas, han arrasado Atenas (480-479). Son lo que conocemos como las guerras médicas, que Heródoto narra en sus interviews, en sus “encuestas” (Historiai”). La Acrópolis de Atenas, en concreto, ha sido destruida. El templo de Atenea, el Partenón, el que la ciudad había construido, sin haberse siquiera ultimado, ha sido demolido por los persas. Grecia, sin embargo, no se ha rendido, ha presentado batalla y finalmente, tras las victorias de Salamina, primero, y de Platea y Micala, después, en los mismos 480-479, ha logrado expulsar a los invasores. Y Atenas, ahora, con su poderío naval, ha sido la gran vencedora. Atenas es ahora la ciudad más prestigiosa, que agrupa a un bueno número de ciudades de una gran liga (la Confederación de Delos -478-), a la que las ciudades asociadas, bajo el liderazgo de Atenas, aportan barcos o dinero y del que Atenas es la administradora y depositaria.
[2] En Atenas, en la “polis” de Atenas,  se experimenta –no sin discusión- una nueva forma de gobierno, la democracia; un sistema en que el gobierno de la ciudad y la ley (“nomos”) no se encomiendan ya a un monarca cuya legitimidad (la “arkhé”) proviene de dios (teocracia), ni a las familias históricas de la ciudad (aristocracia) sino al pueblo, al conjunto de los ciudadanos, libres e iguales. No hace falta aclarar que esta democracia, vista desde la actualidad es todavía bastante insuficiente; no tienen derechos políticos ni los extranjeros, ni las mujeres, ni los esclavos; tres grupos que constituyen la mayoría de la población de Atenas. (Se piensa que en estos momentos Atenas podría tener una población de unos 300.000 habitantes y que unos 30 o 40.000 serían los que tenía derechos políticos de voto y de acceso a los cargos públicos)
[3] Por ella pasan los sofistas, impartiendo sus clases de retórica. Traen nuevas ideas y ponen en cuestión las ideas de siempre. Los personajes más importantes son Gorgias y, particularmente, Protágoras. Pero pronto destacará otro más bohemio y ácrata, Sócrates, el padre de la filosofía occidental, el que convierte a todos los anteriores –Anaximandro, Heráclito, Parménides…- en eso, en los anteriores, los pre-socráticos. Bastantes de los sofistas y los personajes como Sócrates no están bien vistos por la sociedad bienpensante de Atenas, porque con su relativismo (“el hombre es la medida de todas las cosas”) ponen en cuestión la tradición e incluso la verdad de los dioses. Tan es así que Sócrates, por ejemplo (no es el único), acabará condenado a muerte por impiedad.
[4] En Atenas se concentran, en torno a las competiciones que se celebran con ocasión de las fiestas en honor de Dionisos, los grandes dramaturgos del momento: trágico, como Esquilo, Sófocles o Eurípides; cómicos como Aristófanes.
[5] En Atenas se inicia lo que hoy conocemos como historia, gracias a la presencia de autores como Heródoto (de Halicarnaso), el que da nombre a la “historia” al narrar las guerras médicas en su Historiai (430), o Tucídedes, que establecerá los criterios científicos de la historia al narrar las guerras que ponen fin al período, las del Peloponeso, y que atribuye al “imperialismo” de la demócrata Atenas.
[6] El personaje más destacado del momento es, sin duda, Pericles, un defensor del sistema democrático que gobierna Atenas durante este período (460-429) y al que le toca liderar todo el proyecto de ordenación urbana y fortificación del puerto de Atenas, el Pireo, y –en lo que aquí más nos interesa- de recuperación de la Acrópolis, como enseguida veremos. Pericles resulta de tal importancia histórica que a esta época decisiva, se conoce como la era de Pericles.
[7] La Acrópolis es el lugar más emblemático de la ciudad: en un alto, dominando la ciudad, lugar del poblamiento inicial de la ciudad, luego lugar estratégico para su defensa y finalmente, lugar sagrado donde se reúnen los principales templos de los dioses venerados en la ciudad. Los proyectos de Atenas sobre la Acrópolis no se limitan al Partenón. En los años que siguen, Atenas acomete la construcción de los Propileos (entrada monumental a la Acrópolis), el templo de Niké, otra advocación de Atenea, la Victoria sin alas; del Erecteion (un templo dedicado también en parte a Atenea, la Atenea Polias, con patio interior dedicado al olivo que regaló a la ciudad y que sirvió para que se le reconociera como patrona de la ciudad)
El Erecteion, famoso por las cariátides de su pórtico lateral, desde el punto de vista de la arquitectura resulta tanto o más interesante que el propio Partenón. Algunos conocidos me recomendaban que centrar en el Erecteion y no en el Partenón este trabajo.
[8] Atenas cuenta no sólo con los mejores pensadores, literatos y políticos; cuenta también con extraordinarios artesanos que conocen, como nadie el oficio de la escultura y la construcción: Policleto, Mirón, Fidias. El proyecto de la estatua de Atenea y del templo que la deberá albergar se encomienda a Fidias (que es un buen amigo de Pericles –en estas cosas la confianza y la amistad siempre han contado mucho; el político no se la puede jugar con un proyecto que no guste-). Fidias contará con un gran equipo, entre los que se encuentran los “arquitectos” Ictino y Calícatres, responsables principales de la construcción del templo.
[9] “Criselefantina”. Por avatares de la historia, la estatua de Atenea, de Fidias, finalmente se perdió –posiblemente en Constantinopla, destruida por los cruzados, y sólo la conocemos por las estatuas que la reproducían.
[10] El templo se construirá todo él de mármol del Pentélico, siguiendo el orden dórico, con columnas en todo su alrededor (peri…). Pero, para poder albergar la estatua de la diosa, deberá ser de mayor tamaño que los hasta entonces construidos. Dispondrá de ocho columnas en sus fachadas principales y 17 en las laterales (30,80 x 69,51 metros). . Además, los frontones, el friso que rodea la cella interior y hasta las metopas llevarán esculturas…
[11] Los políticos difícilmente aguantan para las inauguraciones a que las cosas estén del todo terminadas.
[12] Las guerras del Peloponeso, frente al otro grande de Grecia, Esparta y las ciudades que le acompañan, marcará el fin de otros proyectos para la Acrópolis, como el de los Propileos. Ya hemos señalado que Tucídides, culpa de esta “guerra civil” al imperialismo de Atenas. Tras la guerra, sin embargo se acometerán las obras del templo de Atenea Niké (427-410) y del Erecteion (421-406)
La historia del Partenón a partir de entonces será compleja. El propio Pericles propone al comienzo de la guerra retirar el oro de Atenea para financiar el costo de sus ejércitos. Los espartanos, al invadir Atenas –y destruirla-, respetan el templo,             que mantiene su dedicación a Atenea hasta el siglo IV. Con la prohibición de las religiones paganas por Teodosio el templo cae en desuso y en el siglo VI es reconvertido en iglesia cristiana dedicada a la Virgen, lo que ayuda a su conservación (otros muchos templos griegos sin uso se fueron perdiendo). Así se mantiene hasta que los otomanos la convierten en mezquita. Pero la Acrópolis se convierte en cuartel general del gobernador turco. En 1687 los venecianos, que luchan contra los turcos, bombardean la Acrópolis y revientan de un bombazo el Partenón, que ve hundirse su cubierta y arruinarse. A partir de entonces, vendrán los saqueos de los británicos, que se llevan gran parte de las esculturas y los exponen en Londres, en el museo construido al efecto, el British Museum.
Con la independencia de Grecia se planteará la puesta en valor de la Acrópolis de Atenas. La discusión cómo llevar a cabo esa puesta en valor (si simplemente consolidar la ruina o restaurar y reconstruir el edificio antiguo) es un tema todavía no pacífico. La eterna polémica iniciada por Violet le Duc con la recuperación de Carcassonne y Notre Dame de Paris.
[13] Para Atenas la guerra es algo muy presente en todo momento; un tema especialmente importante y sensible. Atenas puede ser atacada en cualquier momento. Y Atenas, que lo que quiere es ser “comerciante”, comprar y vender productos mediante el comercio marítimo, tiene que garantizar su defensa y su poder con las armas, en tierra… y en mar. Pericles, su mejor político, es ante todo, un estratega, un jefe militar. El favor de Atenea, la diosa de la guerra, de la guerra inteligente, es fundamental. La unión en Atenea de  guerra, sabiduría y paz resulta especialmente comprensible para los atenienses, que ven en ella también a la diosa del “desarrollo económico”, la diosa del olivo (bastante más útil para Atenas que los atributos del propio Poseidón).
[14] No nos tiene que extrañar, pues, que el Partenón responda más al “mito” que al “logos”. El pueblo está todavía en el mito, en la “doxa” que nos diría Platón, mirando el fondo de la caverna y sin salir todavía de ella. Quizás es ésta una de las servidumbres de la democracia: el pueblo normalmente no está a la última.
Que el pueblo ateniense mantenía mayoritariamente un profundo sentido religioso, o mejor, que quería mantener las tradiciones religiosas  a toda costa explica su postura frente a las nuevas ideas y las duras condenas por “acevía” a sofistas y otros filósofos. Los propios Pericles y Fidias –Aspasia, la compañera de Pericles ya antes- acabarán con problemas con la justicia democrática.
[15] Esta situación no nos es tan extraña. Con independencia de nuestras creencias religiosas, todavía aquí nuestro calendario, nuestras vacaciones, nuestra fiestas, se organizan en las festividades religiosas. Las Navidades (Nochebuena, Reyes…), el día de San Sebastián, la Semana Grande en torno al día de la Virgen, la Semana Santa… el Pilar, Todos los Santos, la feria de Santo Tomás, El puente de la Inmaculada… Las festividades civiles tienen menos gancho: el día del trabajo, el día del Estatuto, el día de la Constitución…
[16] Las panateneas tienen como elemento principal la gran procesión que reúne a toda la población y viene de la ciudad, atraviesa el ágora y sube hasta la Acrópolis, llevando un nuevo manto o túnica a Atenea, recién tejido (el “peplo”). Allí, arriba, junto al templo, se harán los sacrificios y se celebrará el banquete (que es como acaban siempre estas cosas).
[17] Me llama la atención que la estatua de Atenea prácticamente  no cabía en la cella. Téngase en cuenta que la estatua tenía 12 metros y las columnas del períptero 10 metros. Sólo en la parte central, junto al gallur o viga central de la cumbrera y tocando casi la cabeza el techo, cabía la estatua. ¿Habría sido tan costoso o complicado técnicamente haberle dado más amplitud, más altura –y consecuentemente más anchura- al edificio?
[18] Me llama también la atención el que la puerta de entrada a la cella donde se sitúa la estatua está como en la fachada trasera, no en la que da frente a la entrada de la Acrópolis (los Propileos). ¿Para alargar la procesión? ¿Para hacer mas oculta y misteriosa la entrada al santuario?
[19] A lo largo de toda la historia el poder se ocupa de la monumentalización de la ciudad o el territorio como elemento de prestigio. Es Roma con sus arcos de triunfo y sus estadios, en la Edad Media con sus catedrales, en el islam con sus mezquitas y madrasas, en Europa, tras el Renacimiento, la nobleza italiana y luego las monarquías, con sus magníficos palacios… El Coliseo y el Panteón de Roma, Santa Sofía en Constantinopla, la catedral de Florencia o la basílica de San Pedro del Vaticano con sus cúpulas de Brunelescchi y Miguel Ángel, las madrasas del Registán en Samarcanda o Bujara o las mezquitas de Sinan en Estambul, los palacios del Louvre y Versalles… son sólo algunos ejemplos de esta realidad.
Y la actualidad no es menos pródiga en estos esfuerzos. Unas veces serán los centros culturales y auditoriums (la ópera de Sidney, el Guggenhein…), otras los palacios de congresos y exposiciones, los estadios deportivos, las estaciones del TAV (Lieja…), los grandes aeropuertos (Hong Kong, Osaka, Pekin…) Todos los países, todas las ciudades compiten por contar con un gran edificio, un edificio estrella de un arquitecto estrella. Es la arquitectura espectáculo de nuestros días, con desembolsos económicos muchas veces bastante por encima de las posibilidades reales de las comunidades sociales que han de financiarlos.
[20] En algún sitio he leído que el costo del Partenón equivalió al de 400 barcos. Y Atenas, si algo necesitaba en aquellos momentos, para la defensa de su comercio y de su posición, era precisamente barcos. Tuvo que optar. Y lo hizo a favor del Partenón.
[21] Las dimensiones del Partenón –que no es lo único que le otorga grandiosidad, pero también- superarán a las de los demás templos de Grecia. Por ello en sus fachadas principales el número de columnas no será de 4 o 6, como hasta entonces, sino de 8 (es una de las características más evidentes para la identificación del Partenón) y en las fachadas laterales, no de 13 o 14, sino de 17.
[22] El frontón este: el nacimiento glorioso de Atenea; el frontón oeste, la disputa y victoria de Atenea frente a Poseidón por la posesión del Ática; las metopas del lado este, la lucha de los dioses griegos contra los gigantes; las del lado oeste, la amazonomáquia, el combate contra las amazonas; las del norte, la guerra de Troya; las del sur, el triunfo de los griegos y sus dioses sobre sus enemigos míticos y humanos (los persas).
[23] Resulta evidente el interés que para los políticos locales tiene la monumentalización de la ciudad. El monumento les legitima mejor que otras muchas cosas ante sus ciudadanos en el ejercicio del poder. Pericles debía saberlo muy bien. Y algunos de nuestros gobernantes, también.
[24] Al edificio rodeado todo él de columnas conocemos como “períptero”.
[25] Es lo que conocemos como los triglifos, tan característicos de los templos griegos.
[26] No hemos encontrado referencias a la razón por la que se elige el orden dórico, cuando Atenas parece que debería haber elegido más bien el jónico. Pero seguramente que lo hace porque la población lo va a entender mejor.
[27] Templos parecidos podemos encontrarlos ya en Grecia en fechas muy anteriores. Especiales estudios ha merecido, por su antigüedad  y, al mismo tiempo, semejanzas con el Partenón, el templo de Démeter en la isla de Naxos, uno de los primeros de piedra y de cien años antes que el Partenón.
[28] No es fácil entender por qué los edificios importantes, casi siempre, en todas las épocas de la historia, sean iglesias, palacios o edificios gubernamentales y administrativos, han optado por mantener las formas de la arquitectura clásica griega; unas veces con “sinceridad”, entendiendo que se trata de elementos estructurales, otras como elementos casi decorativos, pero siempre al servicio de esa idea de que el edificio importante, para que se perciba como tal, tiene que incorporar los órdenes de la antigüedad griega. Que es lo que hace que el Partenón haya constituido modelo para tantos edificios posteriores.
Ejemplos de ello los encontramos en Roma (el mismo pórtico del Panteón de Agripa, las fachadas del Coliseo, recogiendo en un edificio los tres órdenes… En el Renacimiento, en la obra de Palladio, con sus villas del Véneto o su Iglesia de San Jorge, de Venecia. En el barroco, con los elementos de la arquitectura clásica en portones y fachadas, como al del Jesú de los jesuitas de Roma o del Val de Grâce, en Paris.
El neoclasicismo es por antonomasia el estilo que recupera las formas del templo griego: La Madelaine o la iglesia de Santa Genoveva (el Panteón) de París. Lo mismo en Alemania, Inglaterra (el British Museum de Londres) o Estados Unidos (el Capitolio de Washington).
El neoclasicismo en España integra muy dignos representantes: Ventura Rodríguez (pórtico de la catedral de Pamplona, iglesia del monasterio de Santo Domingo de Silos…), Juan de Villanueva (El Prado, el Observatorio Astronómico de Madrid, el edificio de las aduanas de Orduña…) o Silvestre Pérez (el antiguo ayuntamiento de la plaza de la Constitución de nuestra ciudad –San Sebastián- o la parroquia de Mutriku…). Aquí, en el País Vasco, es de destacar también Pedro Manuel Ugartemendia, responsable de la reconstrucción de lo que hoy es la “Parte Vieja” de San Sebastián y, en particular, de la plaza de la Constitución.
[29] Nos gusta el galicismo “epatar” (“épater”, “épatant”), ya aceptado como propio por la Academia de la Lengua Española (“asombrar”, “deslumbrar”)
[30] Unas 100.000 toneladas de mármol
[31] Personalmente suele ser el tema que más admiración me causa: cuando veo un puente romano, una catedral gótica, una estructura moderna –la torre Eiffel, el puente de Burdeos sobre el Garona…-. ¡Qué buenos!, pienso. ¡Qué capacidad para resolver correctamente los temas! En el Partenón; el ensamblaje de las piezas, la alineación de los tambores de las columnas, su alzado y montaje. Problemas a los que todavía se enfrentan con dificultad los restauradores del edificio. Enseguida hablaremos de la forma, de las exquisiteces del Partenón en sus líneas. El diseño. Importantísimo. Pero luego había que hacerlo. ¿Cómo eran esos tallistas de la piedra? ¿Cómo se les transmitían las mediciones exactas de cada pieza? No tengo tiempo de recoger aquí el descubrimiento en Dídima de un sistema de “plantillas” para fijar a escala las curvaturas de las columnas. Pero es un interesante ejemplo de la complejidad del trabajo llevado a cabo y de la forma de resolverlo.
[32] No conviene olvidar que la etimología de la palabra “hermoso” viene probablemente de “formoso”, “con forma”.
[33] En la naturaleza no existen líneas rectas, salvo el horizonte (que, por cierto, no es propiamente recto). El hombre es el único que puede hacer la línea recta. Por ello la recta es la afirmación del poderío del hombre sobre la naturaleza. Y debemos sentirnos orgullosos de eso poderío. Aunque hoy sepamos que no debemos ejercerlo sin medir sus consecuencias, sin respetar los límites de nuestra pequeña habitación, la Tierra.
[34] En el Partenón encontramos pocos ángulos rectos (podríamos decir que casi no hay un ángulo recto). Los proyectistas corrigen los ángulos y hasta las líneas rectas del basamento y las cornisas del edificio, pero para corregir las ilusiones ópticas, buscando la perfección, para que parezcan perfectos, perfectamente rectos (10 cms. de sobreelevación en el centro de el lado largo, 8 cms. en el del lado ancho).
[35] Los paralelismos. El principal con el horizonte; con la tierra: la horizontalidad. La simetría siempre ha sido un criterio objetivo para lograr el equilibrio de las formas. Aunque también discutido (el jardín inglés no es simétrico porque la naturaleza no es simétrica).
[36] Es el caso de la reducción de la separación de las columnas situadas en los vértices del edificio, para evitar así que la mayor iluminación de los vanos entre estas columnas y las contiguas nos haga tener la sensación de una separación mayor a la de las restantes.
[37] Es el caso del ligero engrosamiento del fuste de las columnas en su parte media, que es conocido como “éntasis” y que delimita dos partes es el fuste, una inferior, que se denomina “imoscapo”, y otra superior, “sumóscapo”.
[38] Ningún aspecto habrá sido tan analizado como este de la armonía y proporcionalidad en las formas. Como todos sabemos el primero en tratarlo fue Pitágoras, el del famoso teorema, ya a finales del siglo VI y principios del V. Pitágoras había descubierto que la armonía en la música, entre sonidos diferentes, dependía de relaciones matemáticas exactas, de forma que sólo si la longitud de las cuerdas de un arpa se ajusta a esas relaciones numéricas  se obtienen sonidos armónicos (la quinta, la octava…). Pitágoras –o los pitagóricos- deducían que esta necesidad de armonía basada en los números es extensible a otras realidades como la astronomía o la medicina. Pitágoras murió en el 496, cincuenta años del inicio de las obras del Partenón. Pero es posible que los proyectistas del Partenón no conocieran las teorías –y los números- de Pitágoras. Lo que sí conocían, desde luego, era la importancia de la armonía, de la proporción entre los distintos elementos del edificio.
La teoría de la armonía y la proporción fue aplicada a la arquitectura por Vitrubio, en el siglo I de nuestra era. Vitrubio estudia las proporciones en relación con las del cuerpo humano (los proporciones en el cuerpo humano marcan la perfección y  “el hombre es (debe ser) la medida de todas las cosas” (Protágoras). Las proporciones del hombre son las proporciones que deben mantenerse en la escultura y en la pintura y trasladarse también a la arquitectura.
Ya en el Renacimiento será Alberti quien se haga eco y desarrolle la obra de Vitrubio. Aunque lo que todos conocemos es el dibujo de Leonardo, que es el que popularizó la cuestión con su famoso “hombre de Vitrubio”.
[39] El 1’61803399, 1-1,6
[40] La proporción entre anchura de fachada y longitud en el Partenón es la de 4/9. Muchos han querido ver aquí también la relación de proporcionalidad entre las dimensiones del cuerpo humano y las del Partenón. Todas ellas me parecen poco fundadas más allá de que en el Partenón las mediciones se harían probablemente por piés, brazos, etc.
[41] La ornamentación es también “forma”, pero preferimos tratarla con individualidad. Nos parece más claro.
[42] Es la concepción “barroca” de evitar el vacío (el “horror vacui”) y adornar cualquier paño, cualquier detalle. En Europa parece convertirse en ley durante los siglos XVII y mitad del XVIII y decae –es curioso- con el neoclásicismo; en Oriente ha sido una regla de oro casi siempre.
[43] El ideal será la ausencia de todo adorno. Es la teoría de la arquitectura funcionalista y que la encontramos también en algunas experiencias orientales (como la de los extraordinarios jardines zen en Japón).
[44] Una ornamentación con “medida”, contención, “shophrosyne”, pero también con “gracia”, “rytmhos”: Porque Atenas en estos años ha superado ya la rigidez de la escultura del arte “preclásico”.